miércoles, 30 de julio de 2014

Erosión del multilateralismo: más allá de la OMC



Erosión del multilateralismo: más allá de la OMC 

“El comercio justo es una vida con dignidad”
Víctor Pérezgrovas


       La Organización Mundial del Comercio (OMC) y anteriormente el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), han logrado de manera excepcional la facilitación del comercio a escala multilateral, basada en el convencimiento que la especialización e intercambio internacional permite el aumento en la eficiencia económica y la obtención de ganancias que mejoran el bienestar general. Sin embargo, los acuerdos multilaterales logrados en el marco de la OMC, no cumplen en tiempo ni en forma las expectativas comerciales de muchos de los miembros. De esta manera, el regionalismo se vislumbra como un experimento para solucionar los obstáculos que presenta el multilateralismo y que no resuelve de manera satisfactoria.

       Como consecuencia de la evolución del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), la Organización Mundial del Comercio (OMC), nacida en enero de 1995, funciona como foro internacional donde los gobiernos negocian sus acuerdos comerciales, para resolver sus diferencias[1] o asimetrías en términos comercial. Los objetivos sobre los cuáles descansa el accionar la OMC son alcanzar liberalizar el comercio de manera reglamentada, organizar las negociaciones comerciales y solucionar las diferencias o intereses opuestos mediante métodos imparciales. Asimismo, en determinadas circunstancias sus normas apoyan el mantenimiento de obstáculos al comercio: por ejemplo, para proteger a los consumidores o impedir la propagación de enfermedades.[2]

        Actualmente, el foro está compuesto por 153 gobiernos miembros, los cuales basan sus políticas comerciales en los acuerdos alcanzados en dicha organización, a través de las rondas. Es decir, el núcleo o fundamento de la OMC lo encontramos en cerca de 60 acuerdos (base jurídica)  que se negocian y firman por cada miembro a razón de consenso en cada ronda, por ejemplo el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC). Desde el nacimiento de la GATT en 1948 hasta hoy en día, se han concluido 8 rondas de negociaciones comerciales, siendo la última la denominada Ronda de Uruguay (1986-1994), y aún pendiente la Ronda de Doha, iniciada en 2001.

       Es importante destacar que desde el inicio del foro internacional con la GATT, los valores que guían todas las negociaciones están inspirados en varios principios simples y fundamentales que constituyen la base del sistema multilateral de comercio: Nación más favorecida: igual trato para todos los demás (reciprocidad) y el  Trato nacional: igual trato para nacionales y  extranjeros[3] (no discriminación). Las excepciones a estas reglas generales son el dumping, subsidios, salvaguardias, Sistema General de Preferencias (para países en desarrollo) y cualquier tipo de coalición económica con miras a lograr un parcial libre comercio entre ellos, llámese tratado de libre comercio, unión aduanera, mercado común o unión económica.

       Todos los esfuerzos por lograr el consenso sobre las reglas básicas que deben regir al comercio internacional han sido muy fructíferos, tomando en cuenta que en el 2008 el PIB mundial real aumentó en 1.5%, equivalente a 60 587 016 millones de dólares[4] (a pesar de la recesión económica). Pero, tomando en cuenta el número de miembros de la OMC, sus asimetrías e intereses comerciales, esto conlleva al estancamiento en las negociaciones multilaterales, por ejemplo los 9 anos de la Ronda de Doha (que aún no culmina), y por ende al retraso en la aplicación de políticas o estrategias comerciales favorables. 

      Como explica Marcel Vaillant, catedrática de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República Oriental de Uruguay, las dificultades y la erosión del juego multilateral se deben tanto a cambios en el comportamiento de los principales actores como las alteraciones en los términos sustantivos en el problema… destaca la declinación del liderazgo de la hegemonía norteamericana a nivel internacional… facilitaba la resolución de conflictos. Además existe la percepción de que algunos jugadores importantes (caso Japón) han venido teniendo una política de aprovechamiento de los beneficios… apertura de los otros mercados, pero manteniendo un proteccionismo encubierto (free-rider). Este comportamiento deterioró al arreglo institucional, en la medida que afectó la credibilidad del mismo[5].

       El artículo 24 del GATT (Tratado general de la OMC) autoriza como excepción especial al principio de la Nación más favorecida, el establecimiento de acuerdos comerciales regionales a condición de que cumplan determinados criterios estrictos: deben contribuir a que los intercambios fluyan con mayor libertad entre los países del grupo sin que se levanten obstáculos al comercio con el mundo exterior. Dicho de otro modo, la integración regional debe complementar, no amenazar, el sistema multilateral de comercio[6].  El regionalismo en su segunda época tiene una mayor vigencia: MERCOSUR, Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), Mercado Común Centroamericano, entre otros. De esta manera, el 6 de febrero de 1996 el Consejo General de la OMC estableció el Comité de Acuerdos Comerciales Regionales, cuya finalidad es examinar los grupos regionales y evaluar si son compatibles con las normas de la OMC, pues, para el 2005, la OMC registraba 330 acuerdos comerciales regionales, de los cuales 180 estaban en vigor.

      En el caso de Nicaragua, además de ser miembro de la OMC, actualmente tiene 6 tratados comerciales vigentes, esto le ha permito que en el marco de su tratado comercial con Estados Unidos, éste sea su principal socio, seguidamente de la región centroamericana, con quien comparte un mercado común[7]. No sucede lo mismo, por ejemplo con Egipto, que aunque es miembro de la OMC, Nicaragua tiene un intercambio mínimo con África.       
       La crítica básica al regionalismo, como Bhagwati, radica en que las áreas comerciales no son algo complementario a la liberalización global, sino que de hecho la dificultan, tendiendo a sustituirla[8]. A medida que el número de países sea limitado, esto implica discriminación hacia los países no partes del bloque regional.

       La ampliación de un mercado real y potencial, es un estímulo para lograr mayor eficacia y eficiencia con un libre mercado regional y esto ocupa un lugar central en el aprovechamiento de las economías de escala. Esto es posible ya que tiene capacidad  de tratar otros temas, no requiere de una presencia hegemónica internacional y puede atacar con mayor eficiencia al neoproteccionismo. En efecto, como menciona el profesor Tabaré Vera[9], los contextos de integración regional permiten ir más a fondo en el desmantelamiento  de los mecanismos paraarancelarios de protección e identificar las medidas más relevantes para facilitar el intercambio entre las economías[10]. La integración comercial, al mismo tiempo conduce a afrontar de manera coordinada o conjunta algunas políticas importantes como el medio ambiente. Asimismo, las negociaciones en el seno de la OMC podrían facilitarse con la participación de bloques regionales. Sin embargo, una verdadera integración regional, debe considerar las asimetrías de sus socios como estrategia conjunta de desarrollo.

       En conclusión, debido a que el proceso multilateral de los acuerdos económicos en el seno de la OMC es más complejo y conflictivo debido a la ampliación y diversificación de sus miembros, ello ha impulsado la consolidación de los bloques regionales comerciales. En un mundo real, donde no existe el libre comercio puro, las integraciones regionales comerciales aparecen como la alternativa más viable en la búsqueda de lograr un comercio de bienes y servicios más eficiente; tomando en cuenta las asimetrías entre los mismos socios, pues en caso contrario, las economías en desarrollo no tiene la capacidad de competir libremente en sus bloques. No obstante,  el marco multilateral con la acumulación de reglas comerciales generales,  se constituyen una referencia sobre la cual se  pueden intensificar los esfuerzos en términos de integración regional.

     
    
       


[4] Véase Informe Estadísticas del Comercio Internacional 2009, OMC
[5] Véase Bizzozero, Lincoln. Nuevos regionalismos: ¿cooperación o conflicto?. Editorial Nueva Sociedad. Santiago de Chile, 1994. Pág. 33
[7] Véase Informe Apertura comercial y Política Comercial de Nicaragua. Dirección General de Comercio Exterior. MIFIC, 2009

[8] Véase Tugores Ques, Juan. Economía internacional e integración económica. McGraw-Hill Interamericana, S.A. Santafé de Bogotá, Colombia, 1994. Tomo 4, pág.63
[9] Catedrático de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República Oriental de Uruguay.
[10] Véase Bizzozero, Lincoln. Nuevos regionalismos: ¿cooperación o conflicto?. Editorial Nueva Sociedad. Santiago de Chile, 1994. Pág. 35

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