Erosión
del multilateralismo: más allá de la OMC
“El comercio
justo es una vida con dignidad”
Víctor Pérezgrovas
La Organización Mundial del Comercio
(OMC) y anteriormente el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio
(GATT), han logrado de manera excepcional la facilitación del comercio a escala
multilateral, basada en el convencimiento que la especialización e intercambio
internacional permite el aumento en la eficiencia económica y la obtención de
ganancias que mejoran el bienestar general. Sin embargo, los acuerdos
multilaterales logrados en el marco de la OMC, no cumplen en tiempo ni en forma
las expectativas comerciales de muchos de los miembros. De esta manera, el
regionalismo se vislumbra como un experimento para solucionar los obstáculos
que presenta el multilateralismo y que no resuelve de manera satisfactoria.
Como consecuencia de la evolución del
Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), la Organización
Mundial del Comercio (OMC), nacida en enero de 1995, funciona como foro
internacional donde los gobiernos negocian sus acuerdos comerciales, para
resolver sus diferencias[1] o asimetrías en términos
comercial. Los objetivos sobre los cuáles descansa el accionar la OMC son
alcanzar
liberalizar el comercio de manera reglamentada, organizar las negociaciones
comerciales y solucionar las diferencias o intereses opuestos mediante métodos
imparciales. Asimismo, en determinadas circunstancias sus normas apoyan el
mantenimiento de obstáculos al comercio: por ejemplo, para proteger a los
consumidores o impedir la propagación de enfermedades.[2]
Actualmente, el foro está compuesto por 153
gobiernos miembros, los cuales basan sus políticas comerciales en los acuerdos
alcanzados en dicha organización, a través de las rondas. Es decir, el núcleo o
fundamento de la OMC lo encontramos en cerca de 60 acuerdos (base jurídica) que se negocian y firman por cada miembro a
razón de consenso en cada ronda, por ejemplo el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual
relacionados con el Comercio (ADPIC). Desde el
nacimiento de la GATT en 1948 hasta hoy en día, se han concluido 8 rondas de
negociaciones comerciales, siendo la última la denominada Ronda de Uruguay
(1986-1994), y aún pendiente la Ronda de Doha, iniciada en 2001.
Es
importante destacar que desde el inicio del foro internacional con la GATT, los
valores que guían todas las negociaciones están inspirados en
varios principios simples y fundamentales que constituyen la base del sistema
multilateral de comercio: Nación más
favorecida: igual trato para todos los demás (reciprocidad) y el Trato nacional: igual trato para nacionales y extranjeros[3]
(no discriminación). Las excepciones a estas reglas generales son el dumping,
subsidios, salvaguardias, Sistema General de Preferencias (para países en
desarrollo) y cualquier tipo de coalición económica con miras a lograr un
parcial libre comercio entre ellos, llámese tratado de libre comercio, unión
aduanera, mercado común o unión económica.
Todos
los esfuerzos por lograr el consenso sobre las reglas básicas que deben regir
al comercio internacional han sido muy fructíferos, tomando en cuenta que en el
2008 el PIB mundial real aumentó en 1.5%, equivalente a 60 587 016 millones de
dólares[4]
(a pesar de la recesión económica). Pero, tomando en cuenta el número de
miembros de la OMC, sus asimetrías e intereses comerciales, esto conlleva al
estancamiento en las negociaciones multilaterales, por ejemplo los 9 anos de la
Ronda de Doha (que aún no culmina), y por ende al retraso en la aplicación de
políticas o estrategias comerciales favorables.
Como explica Marcel Vaillant, catedrática
de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de la República Oriental
de Uruguay, las dificultades y la erosión del juego multilateral se deben tanto
a cambios en el comportamiento de los principales actores como las alteraciones
en los términos sustantivos en el problema… destaca la declinación del
liderazgo de la hegemonía norteamericana a nivel internacional… facilitaba la
resolución de conflictos. Además existe la percepción de que algunos jugadores
importantes (caso Japón) han venido teniendo una política de aprovechamiento de
los beneficios… apertura de los otros mercados, pero manteniendo un
proteccionismo encubierto (free-rider). Este comportamiento deterioró al
arreglo institucional, en la medida que afectó la credibilidad del mismo[5].
El artículo 24 del GATT (Tratado general de la OMC) autoriza como
excepción especial al principio de la Nación más favorecida, el establecimiento
de acuerdos comerciales regionales a condición de que cumplan determinados
criterios estrictos: deben contribuir a que los intercambios fluyan con mayor libertad
entre los países del grupo sin que se levanten obstáculos al comercio con el mundo
exterior. Dicho de otro modo, la integración regional debe complementar, no amenazar,
el sistema multilateral de comercio[6]. El regionalismo en su segunda época tiene una
mayor vigencia: MERCOSUR, Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN),
Mercado Común Centroamericano, entre otros. De esta manera, el 6 de febrero de
1996 el Consejo General de la OMC estableció el Comité de Acuerdos Comerciales Regionales, cuya finalidad es
examinar los grupos regionales y evaluar si son compatibles con las normas de
la OMC, pues, para el 2005, la OMC registraba 330 acuerdos comerciales
regionales, de los cuales 180 estaban en vigor.
En el caso de Nicaragua, además de ser
miembro de la OMC, actualmente tiene 6 tratados comerciales vigentes, esto le
ha permito que en el marco de su tratado comercial con Estados Unidos, éste sea
su principal socio, seguidamente de la región centroamericana, con quien
comparte un mercado común[7]. No sucede lo mismo, por
ejemplo con Egipto, que aunque es miembro de la OMC, Nicaragua tiene un
intercambio mínimo con África.
La crítica básica al regionalismo, como
Bhagwati, radica en que las áreas comerciales no son algo complementario a la
liberalización global, sino que de hecho la dificultan, tendiendo a sustituirla[8]. A medida que el número de
países sea limitado, esto implica discriminación hacia los países no partes del
bloque regional.
La ampliación de un mercado real y
potencial, es un estímulo para lograr mayor eficacia y eficiencia con un libre
mercado regional y esto ocupa un lugar central en el aprovechamiento de las
economías de escala. Esto es posible ya que tiene capacidad de tratar otros temas, no requiere de una
presencia hegemónica internacional y puede atacar con mayor eficiencia al
neoproteccionismo. En efecto, como menciona el profesor Tabaré Vera[9], los contextos de
integración regional permiten ir más a fondo en el desmantelamiento de los mecanismos paraarancelarios de
protección e identificar las medidas más relevantes para facilitar el
intercambio entre las economías[10]. La integración
comercial, al mismo tiempo conduce a afrontar de manera coordinada o conjunta
algunas políticas importantes como el medio ambiente. Asimismo, las
negociaciones en el seno de la OMC podrían facilitarse con la participación de
bloques regionales. Sin embargo, una verdadera integración regional, debe
considerar las asimetrías de sus socios como estrategia conjunta de desarrollo.
En conclusión, debido a que el proceso
multilateral de los acuerdos económicos en el seno de la OMC es más complejo y
conflictivo debido a la ampliación y diversificación de sus miembros, ello ha
impulsado la consolidación de los bloques regionales comerciales. En un mundo
real, donde no existe el libre comercio puro, las integraciones regionales
comerciales aparecen como la alternativa más viable en la búsqueda de lograr un
comercio de bienes y servicios más eficiente; tomando en cuenta las asimetrías
entre los mismos socios, pues en caso contrario, las economías en desarrollo no
tiene la capacidad de competir libremente en sus bloques. No obstante, el marco multilateral con la acumulación de
reglas comerciales generales, se
constituyen una referencia sobre la cual se
pueden intensificar los esfuerzos en términos de integración regional.
[4] Véase Informe Estadísticas
del Comercio Internacional 2009, OMC
[5] Véase Bizzozero, Lincoln. Nuevos
regionalismos: ¿cooperación o conflicto?. Editorial Nueva Sociedad.
Santiago de Chile, 1994. Pág. 33
[7] Véase Informe Apertura comercial
y Política Comercial de Nicaragua. Dirección General de Comercio Exterior.
MIFIC, 2009
[8] Véase Tugores Ques, Juan. Economía
internacional e integración económica. McGraw-Hill Interamericana, S.A.
Santafé de Bogotá, Colombia, 1994. Tomo 4, pág.63
[9] Catedrático de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad
de la República Oriental de Uruguay.
[10] Véase Bizzozero, Lincoln. Nuevos
regionalismos: ¿cooperación o conflicto?. Editorial Nueva Sociedad.
Santiago de Chile, 1994. Pág. 35
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