jueves, 26 de febrero de 2015

Apuntes sobre la pobreza

El término “pobreza” tiene distintos significados en las ciencias sociales. Paul Spicker (1999) identifica once posibles formas de interpretar esta palabra: necesidad, estándar de vida, insuficiencia de recursos, carencia de seguridad básica, falta de titularidades, privación múltiple, exclusión, desigualdad, clase, dependencia y padecimiento inaceptable. La medición de la pobreza puede estar basada en cualquiera de estas definiciones, la mayoría de los estudios económicos sobre pobreza han centrado su atención casi exclusivamente en las concernientes a “necesidad”, “estándar de vida” e “insuficiencia de recursos”. Para estas opciones, los indicadores de bienestar más aceptados han sido la satisfacción de ciertas necesidades, el consumo de bienes o el ingreso disponible.

Para determinar si una persona es pobre, existen ciertas carencias que se han constituido en el común denominador: a) hacinamiento, b) vivienda inadecuada, c) abastecimiento inadecuado de agua, d) carencia o inconveniencia de servicios sanitarios para el desecho de excretas; e) inasistencia a escuelas primarias de los menores en edad escolar, y, f) un indicador indirecto de capacidad económica.  (CEPAL, 2001).

Según las mediciones de  pobreza basadas en ingresos, 1.200 millones de personas viven con 1,25 dólares al día o menos. Sin embargo, las últimas estimaciones del Índice de Pobreza Multidimensional del PNUD revelan que casi 1.500 millones de personas, de 91 países en desarrollo, viven en situación de pobreza multidimensional, con carencias concurrentes en salud, educación y nivel de vida. Y aunque en términos generales la pobreza está disminuyendo, casi 800 millones de personas se enfrentan al riesgo de volver a caer en ella por causa de alguna crisis o adversidad. (PNUD, 2014).

Desde 1990, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presenta su Informe sobre Desarrollo Humano. En él se evalúa el estado del “desarrollo humano”, definido como el proceso de ampliación de las posibilidades de elección de las personas. El contenido del Informe está basado en el Índice de Desarrollo Humano (IDH), generado como alternativa al PIB per cápita para medir el avance en las condiciones de vida de la humanidad. (CEPAL, 2001).

El IDH se basa en tres indicadores:
• Longevidad, medida en función de la esperanza de vida al nacer.
• Nivel educacional, medido en función de una combinación de la tasa de alfabetización de adultos (ponderación, dos tercios) y la tasa bruta de matrícula combinada de primaria, secundaria y superior (ponderación, un tercio).
• Nivel de vida, medido por el PIB real per cápita (PPA en dólares)

De acuerdo al IDH de 1990, Nicaragua era considerada un país en desarrollo, ocupando el puesto 85 en dicho ranking (de 160 economías consideradas). Posteriormente, en el IDH 2013 encontramos a Nicaragua situada en la posición 132, donde se denotan las debilidades con respecto a los países nórdicos, Corea del Sur, así como Chile y Costa Rica, por ejemplo: menor esperanza de vida, menos escolaridad y menor ingreso per cápita. Por tanto, se encuentra situada en la categoría de países con desarrollo humano medio, en compañía de países como Namibia, Kiribati, Vanuatu o Marruecos.

PAÍS
Clasificación IDH 1990
Valor IDH 1990
Clasificación IDH 2012
Valor IDH 2012
Nicaragua
85
0,612
132
0,614
Fuente: Elaboración propia con base en Desarrollo Humano: Informe 1991. PNUD-1991 e Informe sobre Desarrollo Humano 2014, PNUD.


Al comparar la funcionalidad del gasto público de Nicaragua con los otros países, se observa que durante todo el período 1990-2013, el Servicio de la Deuda Pública ha absorbido gran parte del presupuesto del gobierno, mientras que Costa Rica por ejemplo lo ha dedicado a educación, esto repercute por ejemplo en el nivel de años esperados y escolaridad que se registra en el IDH.